Sucia, desgreñada sin rumbo fijo
me encontraba un día caminando
hasta que encontré tu mano.
Me invitaste a cruzar el portal de tu morada
una vez dejara fuera mi equipaje
me llenaste de luces y certeza.
Encontré maravillas en la entrada
me ilusione con palabras verdaderas
acongojada y quebrantada
te reconocí por siempre.
Es muy duro seguirte sin ofenderte
pero es mas cruel ofenderte
aún sabiendo que me miras.
Es por eso que te pido fortaleza
y quiero llenar el camino de rosas
aunque me espine cada paso.
Si muevo mis pies es para avanzar
agradarte solo a ti sin descansar
y poder mirar tu hermoso rostro
con ojos transparentes.

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