De muchas incógnitas se formó tu vida
tu niñez la moldearon a su acomodo
rodeada de personas egoístas
airosa con tu figura transitaste.
Irreprochable tu creatividad con esas manos
manos que sabían darle al paladar el más rico manjar
en la cocina se discutían los olores
manos que sabían darle figura en el burro y el bolillo
los muebles elegantes se mostraban
manos que sabían curar heridas de los que necesitaban
de enfermera un titulo obtuviste.
Que podemos hablar del amor de tus amores
que la guerra te arrebato dejándote en la duda.
sin volver a enamorarte, sellaste el corazón
lo congelaste.
Trabajadora, responsable desde joven.
Me gustaba como ordenabas tus haberes
Guardaste objetos en un baúl como reliquias
celosa de que alguien las cogiera
sufriste por guardar lindos recuerdos
y descuidaste tu vida por entero.
El tiempo contrario tu suerte poco a poco
ya tus piernas no respondían a tu cerebro
aparecieron llagas en tus piernas incurables
que acabaron postrándote en tu cama.
Sabias mil recetas curativas y ninguna sirvió para tu alma
y pude ver tu cuerpo desgastado ni sombra de la foto que
he guardado caminando por las aceras.
Fui tu compañera en algún tiempo
pero no quería imitar tu soledad
pues sufría viéndote con sombras
que era la única amistad.
Un 28 llego tu buena hora y te fuiste
y todo lo que añoraste lo feriaron
ya no hay nada físico que te recuerde
solo en mi frente la memoria de Carmela.